María Alexandra Gómez, esposa de Nahuel Gallo, relató el emotivo reencuentro tras 448 días de tortura en la cárcel venezolana El Rodeo, donde su marido sufrió aislamiento en una celda de 2x3 metros, golpizas, entubaciones sin anestesia y solo una hora de luz al día.
Los panelistas repudiaron furiosamente las declaraciones de Diego Brancatelli, quien minimizó el calvario comparándolo con el sueldo de un cabo de gendarme y sugirió quedarse en Venezuela en vez de volver a la Argentina libre. Propusieron enviarlo al Rodeo para que experimente las torturas.
Patricia Bullrich destacó las gestiones del gobierno argentino contra la dictadura de Nicolás Maduro, recordó que la familia pidió banderas por Gallo y Germán Juliani en un partido de la selección venezolana pero fueron negadas, y enfatizó el orgullo de Gallo como gendarme que cantaba el himno diariamente pese a las golpizas en momentos políticos tensos.
Débora Plájer subrayó la dimensión humana genuina del testimonio de Gallo, su empatía con un funcionario que vivió similares horrores y su sensación de seguridad en el edificio Centinela de Gendarmería, donde se siente en casa. Bullrich indicó que necesita tiempo para procesar y que organismos de DDHH recopilan evidencias de torturas.
Florencia Arieto criticó a la oposición sin escrúpulos por usar el caso para atacar la ley de Bullrich, exigiendo disculpas por la falta de empatía hacia una víctima de secuestro y destrucción sistemática.