Argentinos atrapados en Medio Oriente enfrentan el temor constante por la guerra, con alarmas antiaéreas frecuentes en Tel Aviv y residentes como Claudio convirtiendo sus hogares en búnkeres equipados con ventilación, televisor y provisiones.
En Dubái, Virginia urge al consulado argentino para regresar, mientras otros sin vuelos directos reciben sugerencias de la embajada para viajar vía Omán o Arabia Saudita.
Los expatriados siguen instrucciones gubernamentales, buscan refugios públicos o edificios cercanos ante sirenas y destacan la necesidad de acompañamiento oficial para movimientos seguros en zonas de alto riesgo.
Todos expresan ansiedad por volver a casa y esperan asistencia rápida de autoridades argentinas en este contexto de intensos combates.