El posicionamiento de España contra la postura de Trump en el conflicto con Irán genera controversias en Washington y Alemania, donde el canciller Friedrich Merz apoya la eliminación del régimen iraní pero cuestiona el día después.
Merz visitó la Casa Blanca y no defendió públicamente a España durante las críticas de Trump, aunque lo hizo en privado enfatizando la unidad europea. Trump dominó la reunión hablando casi todo el tiempo.
Francia se alinea con España, destacando divisiones en la UE que complican una posición común para negociaciones futuras. Alemania evita criticar a EE.UU. e Israel, a diferencia de España y Francia.
La oposición alemana exige más detalles sobre el plan de Trump. La población muestra preocupación por impactos en seguridad, apoyo a Ucrania y economía, con subas en precios de gas y gasolina.
Líderes europeos debaten la estabilidad post-guerra en Medio Oriente, requiriendo colaboración internacional más allá de EE.UU. y Alemania para evitar caos regional.