La tensión en Medio Oriente escala con ataques combinados de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana, involucrando ahora a Europa y generando temores globales por su impacto económico y en la seguridad mundial.
Alejandro Launagaray, licenciado en Relaciones Internacionales, contextualiza el conflicto remontándose a golpes de Estado en 1921 por Reino Unido y 1953 por Estados Unidos en Irán por petróleo, y desde 1979 con la República Islámica como enemigo de Occidente. Explica que EE.UU. busca derrocar el régimen por recursos naturales y potencial nuclear, pese a la desconfianza mutua con Israel como enemigo existencial.
El experto descarta una Tercera Guerra Mundial directa por el factor nuclear desde 1945, ya que potencias como Rusia y China evitan confrontaciones directas con EE.UU. Irán, debilitado desde 2018 con salida de Trump del acuerdo nuclear de Obama, enfrenta guerra híbrida, asesinato de Soleimani y ataques israelíes, sin capacidad de disuasión.
Se advierten riesgos de atentados indirectos o acciones terroristas en países involucrados, incluyendo el Mundial en EE.UU., en un mundo más inseguro con reordenamiento hacia el siglo asiático. Europa, en crisis existencial, se suma por presión de EE.UU. tras debilitarse en Ucrania.
El impacto económico depende de la duración del conflicto: si supera un mes, afectará bolsas, petróleo, gas e inflación global, golpeando importadores como Argentina ante el invierno.