La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) enfrenta graves acusaciones por apropiación indebida de aportes a la seguridad social de jugadores y clubes, generando una deuda millonaria que pagó fuera de plazo, configurando un delito consumado según expertos.
Claudio Tapia, presidente de la AFA, está obligado a declarar mañana ante el juez Amarante, quien rechazó su pedido de nulidad; también se citan a la AFA como persona jurídica, Héctor Tobillino, Malaspina y Blanco por manejo irregular de fondos que debieron ir al Estado.
La defensa de Tapia alega una resolución del Ministerio de Economía que suspende ejecuciones fiscales hasta 2026 para asociaciones sin fines de lucro, pero el panel insiste en que el delito se cometió al no entregar los fondos a tiempo, generando intereses para el Estado.
En protesta por las indagatorias, la AFA ratificó el paro total del fútbol argentino este fin de semana en todas las categorías, postergando la fecha 9 al 3 de mayo; clubes como River y Estudiantes cuestionan la medida, pero nadie se opone públicamente ante el poder de Tapia.
Se critica la lentitud judicial similar a la causa de los cuadernos y vínculos de jueces con dirigentes de AFA, como excusaciones por fiestas y colegios compartidos.