Venezuela busca recuperarse de su crisis petrolera con inversiones privadas tras el alivio de sanciones de Estados Unidos, impulsando la producción de PDVSA que colapsó por deudas de 85 mil millones de dólares y nómina excesiva.
La nueva ley de hidrocarburos aprobada por la Asamblea Nacional permite mayor control privado, reduciendo impuestos y regalías para elevar la producción desde los actuales 900 mil barriles diarios según la OPEP.
Chevron duplicará su extracción y empresas como Repsol regresan, con proyecciones de crecimiento económico del 10-12% este año y producción hasta 1,5 millones de barriles en 2027.
El esquema de licencias de la OFAC del Tesoro estadounidense habilita operaciones privadas en el sector energético.