Una mujer acude a Leiva Joyas en representación de su vecina anciana, quien quiere vender joyas del difunto marido para dejar herencia: una cadena leonina para relojes de solapa y dos anillos antiguos, uno de oro blanco con esmeraldas colombianas y brillantes, el otro estilo francés de la belle époque con piedra faltante.
El joyero autentica las piezas, verifica que no sean chapadas, mide las piedras considerando su valor por antigüedad y gemas, y cotiza un total de 3.949.400 pesos.
Ofrecen pago en pesos, dólares o transferencia para evitar riesgos de llevar efectivo, con énfasis en la seguridad del local. La representante destaca la confianza de la vecina, quien la crió, y queda impresionada por el monto.
En testimonial, la mujer elogia la atención detallada y menciona que supo del lugar por su vecina y publicidades.