Somalia adquiere un valor estratégico clave para la Unión Soviética gracias a sus puertos, que controlan la ruta comercial entre el Canal de Suez y el Océano Índico.
En 1972 se firma un acuerdo de cooperación militar. Ingenieros soviéticos llegan para construir instalaciones en el Golfo de Adén y expandir el puerto de Mogadiscio.
La República Democrática Somalí se convierte en uno de los socios militares más importantes de Moscú en África subsahariana.