En el panel de Mediodía bien arriba, Tomi Dente continuó la charla vía satélite revelando detalles de su experiencia laboral con Andrea del Boca en 2008, recordando su desesperación por el paradero de su hija Ana Chiara y las acusaciones contra su ex Víctor Biazotti, a quien la justicia terminó desestimando por falta de pruebas.
Tomi enfatizó que la justicia reprobó completamente las denuncias de violencia familiar y abuso, incluyendo moretones mostrados en una nota con Jorge Ría y declaraciones de la hija, negando cualquier validez a las acusaciones mediáticas o legales. Llamadas de espectadores como Juan Lechegos y Paula Galoni debatieron la validez del formato de Gran Hermano, con Tomi manteniendo su crítica dura al reality como contenido para 'mononeuronales' y rechazando generalizaciones sobre participantes.
El panel bromeó sobre si Tomi aceptaría ser analista de GH pese a su rechazo, comparándolo con ex-haters como Ana Laura Román, y diferenciando GH del Bailando por su falta de cualidades artísticas. También tocaron pedidos de autocrítica a Del Boca por su vínculo kirchnerista, según Cintia Fernández en otro ciclo.
La entrevista cerró con juegos y chistes sobre reconciliaciones familiares de Tomi y romances del conductor Carlos con Andrea, agradecimientos y elogios mutuos entre programas, dejando un tono ligero y amigable pese a las críticas.