En Sarandí ocurrió un desplome similar donde el techo de una casa en venta se derrumbó destruyendo un auto de colección estacionado debajo.
La casa carecía de mantenimiento hace años, con rajaduras internas que provocaron el desgrupo, dejando daños en paredes, celosías, árboles y servicios como agua y luz.
Los escombros pesados cayeron sobre el techo de viviendas vecinas, generando temor a más derrumbes, pero Defensa Civil aún no llegó pese a las denuncias.
Los afectados esperan asistencia urgente mientras evalúan los riesgos para sus propias casas tras el impacto silencioso del colapso.