Una señora mayor lleva a Joyería El Tazador las joyas que le regaló su esposo, incluyendo un Rolex antiguo con calendario y malla oyster que tiene un eslabón cambiado y cuadrante deteriorado, y anillos con zafiros naturales, rubíes naturales y diamantes talla ocho facetas o rose.
Los anillos son recuerdos de cada nacimiento de sus tres hijas, con piezas como oro rojo con diamantes y una con agua marina y brillantes.
Decide venderlos porque ya no los usa por su edad y quiere darles el dinero a sus hijas.
El tasador explica que reparan el Rolex si es necesario y evalúan todas las piezas con diamantes.