El primer ministro español Pedro Sánchez solo autoriza tareas humanitarias y retira aviones estadounidenses de dos bases principales tras ataques de Irán a aliados de EE.UU., que dejó seis ciudadanos estadounidenses muertos.
Reino Unido con Keir Starmer sí pone bases a disposición después del ataque, contrastando con Sánchez, único occidental relevante agradecido por la embajada iraní por respetar el "derecho internacional".
Esto sigue rechazo de Sánchez a subir gasto OTAN al 5% del PIB, lo que lo pone en el ojo de Trump, mientras España limita aviones nodriza para cazabombarderos.
El panel destaca la superación negativa de Sánchez en no apoyar ante la escalada iraní.