El ejército israelí destruyó el 50% de los lanzamisiles balísticos iraníes, unos 200 aparatos, e impidió la producción de 1.500 misiles adicionales al desmantelar plantas vinculadas a Irán.
Israel activó su escudo protector ante misiles iraníes, algunos de los cuales impactaron en Tel Aviv y el norte del país, mientras el conflicto provoca un bloqueo en el Estrecho de Hormuz, ruta clave para el 20-30% del petróleo mundial.
Los precios del WTI subieron un 5,64% y el Brent un 5,45% hasta casi 82 dólares el barril, partiendo de 70 dólares el domingo, con pronósticos de algunos bancos que lo ven llegando a 120 dólares.
El bloqueo parcial genera precaución en los barcos, impacta en combustible para países importadores, y Japón enfrenta riesgos en su suministro de gas natural licuado ya que el 6% pasa por Hormuz para cubrir el 30% que necesita para electricidad.
No solo el petróleo se ve afectado, sino toda fuente de energía, generando un signo de interrogación internacional sobre el futuro ante la volatilidad creciente.