Una nueva versión radical de Pinocho lo presenta como un asesino serial en una producción de Jet Age Productions, alejada de la figura infantil tradicional.
La estética hiperrealista del muñeco genera desconcierto y miedo, similar a la controvertida adaptación de Winnie the Pooh en Blood and Honey.
En esta cinta, Pinocho busca convertirse en un niño real mediante actos violentos en el género de terror.