Un piloto realizó un vuelo prohibido y rasante sobre el Parque Nacional Quebrada del Condorito en Córdoba en marzo de 2025, provocando una estampida de cóndores en peligro de extinción que descansan en la reserva natural.
Los cóndores, aves nativas carroñeras esenciales para el ecosistema al eliminar bacterias de animales muertos, fueron alterados; el sobrevuelo carecía de autorización en zona protegida.
Se abrió una causa penal que derivó en probation: el piloto abonó 9 millones de pesos destinados a calzado de seguridad para guardaparques, entregados en la Fiscalía de Medidas Alternativas.
Mariel Schneider, representante legal del parque, celebró el acuerdo como precedente de reparación integral, extinguiendo el proceso penal y sentando jurisprudencia contra infracciones en áreas protegidas.