Un panelista describió a Guillermo Moreno como un economista de tradición ricardiana, reconociendo su expertise a pesar de diferir ideológicamente ya que él se considera de la escuela austriaca.
Los debates con Moreno resultan jugosos porque este adopta la lógica del interlocutor para discutir dentro de su propio modelo económico.
Moreno accede a la mejor información disponible, lo que enriquece las discusiones.