En tono humorístico, el programa parodia llamadas telefónicas criticando las internas del gobierno de Milei, mencionando disputas entre Villarruel, caputismo, bullrichismo y carnerismo menemista, exigiendo diálogo en lugar de apodos infantiles.
Se burlan de apodos como "don chatarrina" para Paolo Rocca, defendiendo empresarios argentinos, y lamentan falta de piquetes o tomas para generar conflicto televisivo, ahora sin oposición externa.
El conductor y invitados alaban frases de Milei contra "chorros", aunque critican tibieza en discurso sobre "la chorra presa", y cierran aplaudiendo a Trump por lenguaje fuerte contra dictaduras.
La charla mezcla sátira política con chismes internos, destacando suba de riesgo país e inflación por internas, en un estilo ligero y provocador.