Los panelistas reaccionan con indignación a una conferencia de prensa de organismos de derechos humanos que defienden a Cristina Fernández de Kirchner, reproduciendo audios donde la declaran inocente y víctima de lawfare, afirmando que su prisión es un ataque a la democracia y la memoria colectiva.
Teresa Parodi declara que Cristina es la dirigente más importante en 50 años y que todos exigen igualdad ante la ley porque ella es inocente, mientras el panel la tilda de alcahueta ideologizada y sinvergüenza que debería ir a tribunales con pruebas.
Acusan a los activistas de ser mamadores del kirchnerismo, de no preocuparse por víctimas de guerrillas como montoneros que mataron niños, de subirse a los 30.000 desaparecidos para hacer negocio, y de ignorar delitos comunes de Cristina como los cuadernos.
Los conductores los llaman cocoliches sin dignidad, aprovechadores que morfaron 20 años del relato K, mintieron sobre los desaparecidos que no les pertenecen, y exigen que renuncien o presenten pruebas en juicio en vez de demagogia berreta.
Remarcan hipocresía al no defender víctimas de inseguridad o hambre causado por los K, y los comparan con estafadores de sueños compartidos.