Tras dos años de demora, la Justicia fijó para el 18 de marzo la indagatoria al empresario Porcel, denunciado por 10 abusos sexuales a compañeros de su hijo en un colegio de Palermo, donde los obligaba a desnudarse, emborracharlos y grabarlos en fiestas y apuestas.
Porcel viajó a Punta del Este al mismo lugar de las víctimas sin restricciones, sin prisión ni prohibición de salida del país. El juez no calificó los hechos ni impuso medidas, pese a chats como "me gustan los pibes cuando saben callarse" y pagos para silenciar, lo que generó críticas por lentitud y laxitud.
Las víctimas, ahora de unos 17 años, declararon en Cámara Gesell; se investiga a la esposa por coparticipación y chats comprometedores. Familiares expresan pánico por posible impunidad. El canal ofreció espacio a la defensa de doctor Ralín, quien podría hablar post-indagatoria.
El querellante Pablo Jaulena logró la citación, pese a 14 amparos de Porcel para censurar su imagen, rechazados judicialmente. Coincide con el juicio por Maradona.