Manuel Castro analiza el conflicto centrado en el tema nuclear y el petróleo, destacando preocupaciones por posibles ataques a instalaciones iraníes como Natanz.
La Agencia de Energía Atómica de la ONU, dirigida por el argentino Rafael Grossi, confirmó daños en los edificios de acceso a la planta subterránea de enriquecimiento de Natanz, pero sin peligro radiológico ni deterioros adicionales en la estructura principal o subterránea, gravemente dañada previamente en el conflicto de junio.
En contexto de guerra, toda información es subjetiva según quien la cuente, recordaron, con versiones iniciales contradictorias sobre ataques israelíes y la Guerra de los Doce Días bautizada por Trump.
El análisis no apunta a nuevos impactos en el complejo subterráneo, y no se esperan consecuencias radiológicas.