En una violenta disputa descrita como pelea de pobres contra pobres, una mujer tiró al suelo a otra delante de niños desesperados y la cacheteó sin piedad tras robarle la garrafa.
Los hijos de la víctima gritaban mientras presenciaban la golpiza por el objeto esencial, resaltando la desesperación social en barrios vulnerables.
El incidente capturó la crudeza de conflictos cotidianos por necesidades básicas como el gas.