Los misiles lanzados por Irán impactaron directamente en el consulado de Estados Unidos en Dubái, dejando el edificio en llamas sin víctimas reportadas hasta el momento según el secretario Marco Rubio. Las imágenes muestran el momento exacto del ataque, que se presenta como una respuesta directa contra intereses estadounidenses en la escalada del conflicto.
Irán bloqueó el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, afectando el comercio de países del Golfo y la economía global, incluyendo a China como principal comprador de crudo iraní. Expertos destacan que esta medida busca presionar a Estados Unidos para frenar la ofensiva liderada por Trump e Israel.
Donald Trump cuestiona la tibieza de Europa, criticando a líderes como Pedro Sánchez y el primer ministro británico, mientras Emmanuel Macron pide detener los ataques pero aboga por fortalecer el armamento nuclear europeo. Rafael Grossi, de la IAEA, alerta sobre el peligro del enriquecimiento de uranio por Irán.
Los aliados de Irán, como Hezbollah, están debilitados, y ni China ni Rusia lo apoyan fuertemente. El régimen iraní enfrenta una transición con un nuevo líder conservador, mientras Trump busca un cambio de régimen para negociar condiciones favorables. La población iraní reprime sus protestas ante la fuerte represión estatal.
Ni Trump ni Netanyahu esperaban la crudeza de la respuesta iraní, que incluyó ataques a objetivos civiles en estados del Golfo. Naciones Unidas niega que Irán estuviera cerca de fabricar bombas nucleares, cuestionando los argumentos para la invasión.