El discurso de Javier Milei ante la Asamblea Legislativa omitió el contexto internacional traumático que afecta directamente a Argentina, como el ataque de Irán a la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita y reacciones en Qatar, generando incertidumbre global con subas en precios de petróleo y gas.
El analista vincula a Argentina por la imputación de Ahmad Bajidi, nuevo jefe de Fuerzas Armadas iraníes, en el atentado a la AMIA, y cuestiona impactos en el Mundial de Fútbol en Estados Unidos, Canadá y México. Destaca el alineamiento de Milei con Estados Unidos e Israel, recordando la visita de Scott Bessent, secretario del Tesoro de Trump, coincidente con el fin del cepo cambiario.
Anticipa posible llegada de Marco Rubio, secretario de Estado de Trump e inspirador del discurso de Milei sobre valores occidentales, para reunirse con él y Pablo Quirlo, quien firmó un acuerdo de libre comercio en diciembre. Describe el discurso como agresivo, con bullying a la oposición peronista y kirchnerista, similar a la estrategia conflictiva del kirchnerismo.
A pesar de la agresividad, Milei cumplió el mandato constitucional de informar logros y planes, citando a Shakespeare sobre método en la locura. El foco es enfrentar el eclipse del kirchnerismo, evidenciado en una encuesta de Casa 3 donde el 41% cree que terminó, y 68% de votantes de La Libertad Avanza así lo piensan.
La fractura del kirchnerismo en Buenos Aires, con Axel Kicillof como rival involuntario de Milei, marca el quiebre en la "sala de máquinas" del peronismo, origen bonaerense del movimiento desde Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner.