El conductor analiza el gesto del presidente Javier Milei, quien casi llama golpista a la vicepresidenta Victoria Villarruel durante su discurso en el Congreso. Panelistas como Mariel destacan que la transmisión oficial estaba preparada y critican la hipocresía de quienes ahora cuestionan el tono de Milei.
Se recuerda el zamarreo histórico al peronismo, donde Milei los acusó de todo tipo de males durante 70 años de poder. El presidente los confrontó directamente en la Cámara, diciéndoles que adoctrinaban con la frase "la razón de mi vida".
El panel enfatiza que Milei no es gorila sino antiperonista, y amarrió al peronismo como nunca antes. Además, se especula que sus asesores intentaron frenarlo, pero continuó sin interrupciones su alocución.
La discusión resalta cómo el peronismo acostumbraba etiquetar de golpista a sus opositores, pero ahora Milei invierte los roles en la Casa de la Democracia.