Analistas políticos debaten si el presidente Javier Milei está construyendo deliberadamente adversarios políticos para las elecciones de 2027, enfocándose en un kirchnerismo debilitado tras el deterioro en el Senado y la falta de dictamen sobre la reforma laboral.
Se destaca que Milei ya domó a sus aliados del PRO y radicalismo, previamente criticados con vehemencia, y ahora los integra en su masa crítica, mientras el kirchnerismo muestra desorientación estratégica con Cristina Fernández de Kirchner presa y movimientos tibios como declaraciones de Capitanilla o fotos de Pichetto con Cristina.
El gobierno prefiere enfrentar al kirchnerismo como rival principal, ante la fragmentación opositora: Macri coquetea con candidatos propios, posible juego de Victoria Villarruel, y divisiones peronistas con Kicillof y peronistas republicanos.
Factores clave incluyen la economía, reforma electoral para eliminar PASO (bandera histórica del PRO), gobernadores dialoguistas que adelantan elecciones y evitan confrontar a Milei dada su alta imagen positiva y control de coparticipación.