Lionel Messi convierte doblete en Inter Miami contra Orlando City, su clásico rival, y celebra mirando al banco suplente con gesto provocador.
Queda a dos goles de los 900 oficiales, toma la chapa a los suplentes que le dijeron algo, simulando firmar autógrafo: "Querés un autógrafo".
El clásico del sol está caliente últimamente, y Messi responde mojando la oreja a los rivales desde el campo.
Recientemente lamentó no hablar inglés, pero el fútbol es idioma universal de admiración.