Lucas, un mecánico, trae a la joyería un anillo solitario con brillante y un Rolex de oro heredados de su abuelo para tasarlos y venderlos.
La tasadora Florencia examina las piezas, nota que el anillo está bastadito y el Rolex muy usado y rayado sin caja ni papeles, ofreciendo un total de 9.800.000 pesos.
Lucas explica que necesita el dinero para ampliar su taller de motos y autos, comprar un elevador y herramientas, y se va a buscar la caja del reloj para negociar un mejor precio.
Florencia le da su tarjeta y confirma que mantienen la oferta, invitándolo a volver.