El panel criticó duramente a Germán Martínez como vergüenza histórica al presidir el bloque kirchnerista en el Congreso, asumiendo a las corridas tras la renuncia de Máximo Kirchner que evitó votar el acuerdo con el FMI.
Recordaron los gritos e interrupciones durante la sesión, comparándola con una cancha de fútbol donde nadie escucha, y corrigieron mensajes del público identificando a Romina del Pla como una de las gritonas apodada "Chiripina".
Destacaron la disolución del kirchnerismo que dejó a Martínez en el cargo sin condicionamientos, mientras el presidente Milei enfrentaba interrupciones sin enfoque claro de las cámaras en los agresores.
La discusión subrayó la imposibilidad de debate en el Congreso, priorizando el escándalo sobre el uso de la palabra.