Jorge Macri abrió las sesiones ordinarias en la Legislatura porteña prometiendo un gobierno de "orden y libertad", criticando el caos previo y rechazando piquetes, invasiones y delincuencia como en "lo peor del conurbano".
El jefe de Gobierno porteño afirmó que "la ciudad del caos, del desorden y del vale todo se terminó", que los porteños eligen vivir tranquilos sin ser rehenes de minorías violentas, y luchará contra enemigos del progreso. Guiño a votantes libertarios al enfatizar libertad.
En contraste, Axel Kicillof en La Plata criticó el gobierno nacional de Milei: "Argentina no va bien", sin recuperación, con despidos, salarios insuficientes, empresarios quebrados y jubilados pauperizados tras dos años sin cumplir pronósticos.
Ambos discursos, pospuestos del domingo al lunes, tuvieron tono nacional: Macri reafirma logros y confronta kirchnerismo, Kicillof alerta sobre colapso económico si persiste Milei, posicionándose para 2025.