Los residentes de Tel Aviv y otras ciudades israelíes realizan compras de pánico en supermercados ante el temor a una mayor escalada en el conflicto con Irán, junto a Estados Unidos.
Imágenes muestran compradores llenando carritos con productos esenciales, mientras el personal reabastece estantes ante la paralización por alarmas constantes y refugios.
Autoridades instan a la calma e implementan medidas de preparación civil: el comando del Frente Nacional activa alertas, distribuye directrices para refugios y despliega equipos de emergencia.
Hospitales amplían líneas de donación de sangre y servicios como Magent David Adom esperan posibles ataques.