Israel lanzó ataques nocturnos contra posiciones de Hezbollah en el barrio Dajia de Líbano, donde residen líderes del grupo, en represalia por misiles y cohetes disparados contra civiles israelíes a la 1 y las 3 de la mañana, violando el cese de fuego con Líbano.
Ronnie Kaplan, vocero del ejército israelí, confirmó que soldados reingresaron al sur de Líbano para prevenir más ataques y decidieron no evacuar nuevamente a la población civil del norte de Israel. Desde Dubái, el argentino Patricio Poplatsky describió normalidad en las calles pese a ataques iraníes contra aliados como Emiratos Árabes Unidos, gracias al efectivo sistema antimisiles de cinco capas.
Los entrevistados destacaron la cooperación total entre Israel y Estados Unidos contra la amenaza iraní, que atacó bases en Chipre y amenaza a millones con su industria misilística expandida a proxies terroristas. Países del Golfo, parte de los Acuerdos de Abraham, ven a Israel como aliado contra Irán, pese a disparos contra civiles en hoteles y aeropuertos.
En Israel, 110.000 reservistas fueron convocados, incluyendo a Kaplan, durante la festividad de Purim, que las familias celebran confinadas en casas por alertas. Los ciudadanos conviven con resiliencia ante la amenaza permanente desde el 7 de octubre, la incursión en Gaza y ahora la escalada con Irán, luchando por paz futura.
Autoridades de Dubái recomiendan refugiarse lejos de ventanas, tener agua, pasaportes y efectivo listos. Marco Rubio y Donald Trump respaldan la respuesta, recordando que Irán ataca infraestructura civil mientras Israel degrada capacidades nucleares y misilísticas iraníes.