El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró que la ofensiva militar conjunta con Estados Unidos contra Irán será rápida y decisiva, con el objetivo de frenar su programa nuclear y misiles, y prometió replegarse una vez logrado sin que dure años.
La Fuerza Aérea de Israel bombardeó una instalación nuclear secreta iraní donde se desarrollaba un componente clave para armas nucleares, buscando debilitar el avance atómico de Teherán y terminar la guerra lo antes posible.
Un misil iraní impactó en una base aérea de Catar usada por fuerzas estadounidenses, como represalia a los ataques de Israel y EE.UU., mientras otros objetivos yankis en Medio Oriente como la embajada en Arabia Saudita también sufrieron agresiones.
La final entre Argentina y España en Doha queda en duda por la escalada, y el hijo del ayatolá Ali Jamenei, asesinado el sábado, Mohtava Jamenei, fue elegido nuevo líder supremo de Irán, visto como un duro sin chances de flexibilización.