Las fuerzas de defensa israelíes bombardearon un complejo nuclear parcialmente subterráneo en Irán, donde operaba un grupo de científicos dedicados a desarrollar capacidades para armas nucleares en secreto.
El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que Teherán construía instalaciones nucleares subterráneas y afirmó que el gobierno iraní vive su peor momento en 47 años.
Netanyahu prometió una guerra rápida y decisiva contra Irán, aclarando que no habrá un conflicto infinito.