Las trágicas inundaciones en Minas Gerais, Brasil, elevaron a 72 los muertos, con 65 en Juiz de Fora, 7 en Ubá y una persona desaparecida. Trece niños están entre las víctimas.
Casi 10.000 personas fueron desplazadas, incluyendo 8.500 en Juiz de Fora, 1.200 en Ubá y más de 800 en Matías Barbosa. Se ordenaron evacuaciones por riesgo hidrogeológico debido a suelos saturados y nuevas lluvias pronosticadas.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobrevoló las zonas afectadas, se reunió con residentes y prometió soluciones habitacionales a quienes lo perdieron todo.