Héctor, de Misiones, superó adicciones a alcohol y drogas desde los 14 años, delincuencia y miseria familiar gracias a la Iglesia Universal.
Criado en pobreza extrema con 10 hermanos, migró a Buenos Aires, tuvo cinco hijos a los 16 años pero no podía mantenerlos. Su esposa lo amenazó con separarse el Día del Niño tras años de sufrimiento, enfermedades en la familia y pensamientos suicidas.
Invitado por su madre, llegó a la Iglesia Universal desesperado, dejó el alcohol primero, perseveró ocho años, se bautizó y consiguió buen trabajo. Un miércoles a las 8:30 recibió el Espíritu Santo en su empleo, abrazó a su esposa y transformó su vida completamente.
Las enfermedades desaparecieron de su hogar, abrió su propio negocio, vive en paz levantándose y acostándose contento. El presentador resaltó que todo cambió desde los 14 años con vicios, pero hoy su familia está bendecida sin deseo de muerte.
Invitaron a contactar por WhatsApp 11-21-87-39-36 o teléfono 011-5252-4070, con voluntarios listos para ayudar a desesperados, sin importar religión.