Rafael Grossi, titular de la OIEA, convocó atención al conflicto y reconoció que hay razones para la alerta internacional por el enriquecimiento injustificado de uranio en Irán, aunque no hay pruebas de un plan inmediato para construir una bomba atómica.
Irán sostiene que sus fines son pacíficos, pero la historia y detecciones muestran que tal nivel de enriquecimiento apunta a la producción de armas letales, en un contexto de violencia reciente como la guerra de los 12 días entre Israel, Irán y Estados Unidos el año pasado.
Grossi mantiene una postura prudente dada la sensibilidad del conflicto desatado desde el sábado, que podría extenderse por varias semanas, mientras analiza la situación en Medio Oriente.