Todas las frutas y hortalizas envasadas para comercialización interna o exportación deben llevar un rótulo identificatorio en el envase, como cajones, cajas o bolsas.
El rótulo es una etiqueta o inscripción directa con información básica del producto, origen y proceso para trazabilidad.
Esta medida permite al consumidor saber qué compra, de dónde proviene y datos comerciales como kilos netos.
Es obligatoria para garantizar la calidad y seguridad alimentaria.