La finalísima Argentina-España no ha cambiado de sede ni está suspendida, pese a especulaciones por conflictos en Medio Oriente que paralizaron el fútbol en Qatar.
Autoridades confirmaron que no hubo comunicación sobre alternativas como Londres o Miami, y el partido se juega como estaba previsto.
Los panelistas aclararon que por ahora todo sigue igual, aunque la situación bélica genera incertidumbre.