La final de fútbol programada para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Qatar, con 90.000 entradas vendidas, se traslada por los ataques iraníes en Medio Oriente.
La Conmebol y UEFA, con aval de FIFA, notificaron a la selección argentina que la intención es jugarla en el Hard Rock Stadium de Miami, aunque en España mencionan Londres como opción alternativa al Wembley donde Argentina venció a Italia hace cuatro años.
El impacto del poderío estadounidense y el próximo Mundial en ese país influyen en la decisión; el partido se confirmará pese al conflicto, vinculado al estadio donde Argentina ganó la Copa del Mundo ante Francia en 2022.