Europa enfrenta graves problemas energéticos debido a su dependencia del gas natural de regiones inestables, primero de Rusia y ahora del Golfo Pérsico afectado por ataques iraníes.
Los países europeos decidieron ideológicamente eliminar muchas plantas de energía nuclear por riesgos reales, pero ahora intentan dar marcha atrás aunque resulta tarde ante la escalada del conflicto que impacta precios del petróleo y gas.
El conflicto se intensifica con ataques israelíes a complejos iraníes, drones contra embajadas en Riad derribados, Qatar derribando dos aviones Sukhoi 24 iraníes y ataques a refinerías saudíes y yacimientos de gas, frenando producción qatarí.
Irán busca afectar intereses sensibles del Golfo atacando bases estadounidenses y petroleras, lo que genera suba del petróleo aunque no descontrolada, pero peor para el gas consumido en Europa.