La otorrinolaringóloga Estela Maris Cuevas, llegada desde Corrientes, presenta el olfato como un sentido desconocido, subestimado, misterioso, mágico y poderoso. Destaca cómo la pandemia visibilizó la anosmia, con miles perdiendo este sentido químico, distinto a la vista y audición físicas.
Explica la dificultad para describirlo sin adjetivos, usando ejemplos poéticos como el olor a lluvia que evoca recuerdos, o pétrico y ozono. Cita a Freud, quien dijo que al ponernos de pie priorizamos vista y oído, relegando el olfato que en posición cuádrupeda era clave cerca del suelo.
Subraya su rol en animales: peces en desove, mosquitos en presas. Menciona anécdota personal con su marido, Enrique Mancillo, otorrinolaringólogo que atendió al conductor hace 30 años. Promete enseñar a recuperar el olfato perdido.
Se presenta al periodista gastronómico Rodo, quien enfatiza que el 80% del sabor es olfato, esencial para chefs, vinos y al entrar a restaurantes. Vincula al tema anunciando comida coreana de la chef Sandra Lee, saludable y exótica, no siempre picante como el kimchi.
El conductor une salud y placer, diferenciando gusto de sabor, y menciona el umami creado por asiáticos.