Dos drones atacaron la embajada estadounidense en Riad, Arabia Saudita, en la madrugada de este martes, provocando un incendio limitado y daños materiales, pero sin víctimas ni heridos ya que el edificio estaba vacío.
Testigos reportaron una fuerte explosión, llamas y humo negro en el barrio diplomático de la capital saudí, en medio de la escalada de tensiones por bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, y la respuesta iraní con misiles y drones contra estados del Golfo que albergan bases estadounidenses.
El Departamento de Estado de EE.UU. recomendó a sus ciudadanos abandonar inmediatamente países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Egipto, Irak, Israel, Jordania, Líbano y Siria, ante la escalada militar.
Marco Rubio, secretario de Estado, justificó la Operación Furia Ética como un ataque preventivo contra el desarrollo nuclear armamentístico de Irán, en una sesión privada en el Congreso.
El espacio aéreo sobre Irán y gran parte de Medio Oriente permanece cerrado, paralizando vuelos en aeropuertos clave como Dubái, dejando miles de pasajeros varados y generando una crisis en la aviación similar a la pandemia.
Esto impacta en precios globales: combustibles suben en Centroamérica por dependencia de importaciones, y el cierre del Estrecho de Hormuz afecta el 20-30% del petróleo marítimo mundial, beneficiando potencialmente a productores como Argentina.