Federico Martínez murió decapitado al chocar en moto contra un cable metálico colocado por la murga Los Fabulosos de Quilmes en avenida 12 de Octubre y calle 390, Quilmes Oeste, mientras llevaba a su hijo de 11 años a pescar.
El cable, soga con lingas de acero recubierta en plástico, se instaló como acto preparatorio para el corso carnavalario que comenzaba a las 20 horas, pero ya estaba antes de las 18. Familiares denuncian que el SAME no asistió al niño herido, que ellos lo llevaron por medios propios, y nadie del municipio ni la murga se acercó a ofrecer ayuda.
El padre de cinco hijos (edades 6, 9, 11, 13 y 14 años) era sostén de familia; reclaman justicia por homicidio culposo. No hay tres detenidos como se dijo inicialmente, sino dos hombres prófugos reconocidos por poner el cable. Critican la inacción de la Municipalidad de Quilmes e intendenta, que no autorizó ni denunció el corte ilegal en vía transitada cerca de colegio.
Familiares como Ileana e Ilana exigen responsabilidad penal a murga y funcionarios; inician acción judicial pese a miedo de policías y vecinos. Periodistas insisten: nadie es dueño de la calle, debió usarse conos en vez de cable letal. El trauma del niño que vio decapitado a su padre es irreparable.