Un derrumbe parcial destruyó el garage de una vivienda desocupada en el barrio de Sarandí, Avellaneda, sin causar víctimas gracias a que la casa estaba vacía desde hace seis años por fisuras previas en el techo y la loza.
El intenso impacto aplastó un auto que un vecino guardaba allí con permiso del dueño, Gustavo, quien confirmó la falta de mantenimiento desde que dejó de vivir en la propiedad y reveló que se estaba por vender al propietario del vehículo.
El humo cubrió la cuadra y parte de la loza colapsó; el dueño se enteró por vecinos a dos cuadras de distancia y atribuyó el colapso a una rajadura acumulada sin reparaciones.
La casa se usaba solo para guardar herramientas de carpintería, pero el mal estado general generó el siniestro.