El derrumbe de la loza de cocheras subterráneas en el complejo Sentinela de Parque Patricios ocurrió a las 4:45 de la madrugada, destruyendo más de 60 autos y hundiendo el parque interno sin causar heridos de milagro.
Cientos de familias de la sección 1 fueron evacuadas preventivamente por bomberos, policía y SAME, ante el riesgo de fallas similares en construcciones en espejo del barrio Estación Buenos Aires, erigido bajo el Plan Procrear en terreno de antiguos quemeros.
Vecinos denuncian filtraciones y socavones recurrentes desde hace años en desagües pluviales que reaparecen pese a rellenados, y culpan al administrador por negligencia, ya que no supervisó reparaciones ni apareció en la emergencia, impidiendo acceso a medicinas para un niño con discapacidad.
La Defensoría del Pueblo asiste a damnificados para alojamiento temporal, mientras UBA y Club Huracán recolectan donaciones. Ingenieros evalúan daños en los 2.000 departamentos, cuestionando responsabilidad de Nación (licitación y Consud) sobre la Ciudad.
Periodistas en vivo muestran hundimientos visibles y rellenados improvisados por vecinos, alertando sobre posibles burbujas subterráneas agravadas por lluvias.