Una explosión seguida de derrumbe en el patio interno de un complejo habitacional en el límite entre Parque Patricios y Barracas sorprendió a los vecinos en la madrugada. La losa se desplomó sobre la cochera, destruyendo 65 autos y dejando inhabitable el sector.
Vecinos evacuados relatan pánico: una madre sacó a su hijo con discapacidad perdiendo medicación, otros gritaron alertas desde balcones mientras el suelo se abría. Un hombre oyó el estruendo a las 4 de la mañana y bajó por escaleras sin luz desde el piso 9.
Señalan responsabilidad de la constructora Esco Sur, con denuncias previas por filtraciones en cocheras, y del administrador Julio Fernández, ignorado en reclamos durante años. Columnas acumulaban agua, paredes perdían, sin respuestas efectivas pese a fotos enviadas.
300 familias desalojadas no saben cuándo volverán; una vecina oxígeno-dependiente temió quedar atrapada. No hay víctimas fatales por ser madrugada, pero fallas estructurales urgen investigación sobre el resto del edificio.
El conductor enfatiza lo evitado trágicamente y critica negligencia, destacando testimonios que desnudan reclamos ignorados por filtraciones crónicas.