Delincuentes ingresaron a robar en una escuela de Florencio Varela y causaron destrozos generalizados, rompiendo todo a su paso además de llevarse lo que pudieron. El hecho ocurrió en un día ya triste para la educación por el paro docente nacional, sin aumento paritario desde marzo del año pasado.
Los ladrones se llevaron elementos de cocina como ollas, utensilios, cubiertos, una cafetera de la sala de maestros, equipos de audio, computadoras, cámaras, grabadoras y artículos deportivos. Los padres y la comunidad educativa descubrieron el saqueo al llegar, encontrando la escuela devastada.
Los papás reclamaron mayor seguridad y pidieron ayuda para reponer lo robado, ya que la escuela en una zona humilde proveía comedor y desayuno sustentable a los niños, no solo sándwiches. Hoy las maestras compraron de su bolsillo para alimentar a los chicos.
Desde lo simbólico, el vandalismo es demoledor para los pibes de realidades socioeconómicas difíciles, que ven en la escuela un refugio y contención saqueado. El periodista espera que las autoridades reparen pronto los daños.