El derrumbe parcial de la cochera subterránea en un edificio del Plan Procrear en Parque Patricios obligó a evacuar unas 400 personas de cuatro torres a las 4 de la mañana por riesgo de colapso total. Los vecinos denunciaron años de filtraciones por lluvias y vibraciones de recitales en el estadio de Huracán, ignoradas por el administrador Julio Ariel Fernández pese a reclamos y denuncias judiciales ante el Banco Hipotecario y la Ciudad de Buenos Aires.
Candela, estudiante de Exactas en la UBA que aspira a ser bióloga, se reencontró con su mamá en medio de la angustia; es la primera de su familia en llegar a la universidad desde Junín. La abogada Nieta de las Flores, electrodependiente que necesita oxígeno, y otros como Silvina con su gráfica y Héctor destacaron el esfuerzo de la clase media argentina por estos créditos, pagando hasta 800.000 pesos mensuales más expensas.
Entrevistadores como Luis, Darío con su bebé Joaquín y Diego relataron la evacuación nocturna, el apoyo del barrio y del Club Huracán, pero critican la falta de mantenimiento y la ausencia total de autoridades. Defensa Civil ordenó autoevacuación en sectores aledaños a 100-180 metros por temor a colapso, dejando autos afuera y dudas sobre dónde dormir.
Los damnificados, en su mayoría de primera vivienda con créditos UVA a 30 años, temen pagar doble (crédito y alquiler) en una economía adversa. Denuncian vibraciones extremas de pogos en recitales que movían hasta peceras, y exigen información oficial cara a cara: "Pongan tres carpitas y digan si podemos volver". El fiduciario con COSUD rechazó quejas previas, agravando la desesperación.
Periodistas claman a legisladores, ministros y funcionarios que vayan al lugar para dar perspectivas claras sobre alojamiento temporal en hoteles y el futuro inmediato, repetido hasta el hartazgo ante familias con bebés, perros, carritos y medicamentos.