En el barrio de Parque Patricios, los damnificados del derrumbe sorpresivo en la torre 1 durante la madrugada forman filas para ingresar a las torres A, B y C y retirar mascotas, documentos, dinero, ropa y abrigos bajo lluvia y mal tiempo.
Laura Maiocchi reporta desde el lugar que no hay víctimas ni heridos, pero un socavón abrió el piso; vecinos abren garajes para refugiar niños con uniformes escolares, ofreciendo café, mate y abrigo.
Familias como la de Ana, de torre B clausurada, describen un estruendo como temblor, evacuación por gritos de posible nuevo colapso; el Club Huracán ofrece instalaciones como cobijo.
Las viviendas fueron otorgadas vía programas habitacionales públicos; se esperan pericias y carpas, con jornada larga por delante.