Cristiano explica que el precio actual del dólar representa el equilibrio real, que se consolidará una vez liberado completamente el mercado cambiario.
Antes de las elecciones, buscar ese dólar de equilibrio habría sido una cachetada al fuerte intento destituyente del Congreso, que empezó revisando organigramas de Vialidad Nacional e INTA para impedir cambios.
La fuerza opositora era tan potente que asustó a la gente, por lo que se debió mantener el dólar bajo para evitar problemas graves, similar a cómo liberarlo antes habría hecho volar el tipo de cambio.
Cristiano recuerda la caída de De la Rúa en 2001, cuando Alfonsín y Duhalde lo voltearon, generando pesificación asimétrica que robó ahorros a la clase media y defaults aplaudidos incluso antes de vencimiento, como defendió Juan Abal Medina.
Vio el fantasma de ese espectáculo horrible reviviendo antes de las elecciones, con la oposición tratando de repetir.